Helena Francisco García

Todo comenzó, hace un año. En casa me lo habían recomendado, sobre todo, mi hermana que ya hacía tiempo que estaba inmersa y con buenos resultados.

Primero no lo veía claro, creía que no sería capaz de seguir unas pautas de conducta tan estricto. Pero, las personas de mi lado me decían que sería capaz porque siempre había demostrado tener mucha fuerza de voluntad.

Aunque no acabarse me de creer, decidí dar el paso y fui a visitar a la que sería mi coach alimentaria, Marta Peroy.

Las primeras sesiones me parecían clases magistrales de nutrición y hábitos saludables; era como volver a las clases de medio natural pero a un nivel avanzado.

Era todo muy nuevo para mí.

Y ... llegó la primera '' máquina de la verdad '', así es como la llamamos la mayoría de los pacientes.

En este momento y después de ver, una imitación muy real, del primer kilo de grasa que había perdido; Empecé a creérmelo y comprender más sobre nuestro cuerpo y la alimentación.

La verdad es que las primeras semanas fueron difíciles. Pero fue alrededor de Navidad, que ya llevaba un par de meses, cuando empecé a ver los primeros resultados. Ya que pude comprar ropa nueva y estrenarla para las fiestas.

Y lo que más feliz me hizo, fue ver que ya podía empezar a correr! Ya no me cansaba tanto. Es así, como mi motivación para acompañar la dieta con el deporte, fue '' in crescendo ''.

Después de todo el proceso, he entendido que la alimentación es tan importante como el deporte para poder llevar una vida saludable. Una conducta va ligada con la otra.

Ahora, cuando la gente me ve, me pregunta:

- Te has adelgazado mucho, ¿verdad?

Y yo, respondo bien orgullosa:

- Sí, 25 kg y bien necesarios. Era por salud.

Aunque aparentemente parecía una chica sana, Marta, me hizo dar cuenta que no lo era. Que había un cambio en mi alimentación.

De lo que estoy más satisfecha no es del cambio físico, que también, sino del cambio psicológico. Ahora, me siento más ágil y feliz.

'' Mente sana, corpore sano ''

25 kg menos de grasa, 25 kg más de felicidad.

Animo a aquellas personas que lo necesiten a visitar la nutricionista coach alimentaria, Marta Peroy para aprender a comer.

Jorge Guillén Mejías

Mi “aventura” empezó en Febrero de este año 2017 cuando después de realizarme unos análisis, me di cuenta que el nivel de colesterol que tenía era más elevado de lo normal y decidí ponerle remedio lo antes posible, de manera natural y sana, sin tener que usar ningún tipo de medicamento, tal y como me habían recomendado por otros lados.

 

Conocí a la empresa (y a Marta) a través de un amigo que ya usaba sus servicios, y había obtenido buenos resultados hasta el momento. Así que hice una visita inicial, dónde Marta me explicó en qué consistían sus consultas y cómo podríamos trabajar para solucionar el problema que yo tenía, que dicho sea de paso, yo también acarreaba unos kilos de más…

 

Me impactó mucho la claridad con la que íbamos a trabajar, porque estaba claro…era un trabajo de equipo.

 

La idea principal y meta era para ambos la misma, ella me enseñaba a comer sano y yo debía aprender a ello y por supuesto tenía que poner de mi parte (ejercicio diario, sinceridad y seguir por el camino que tocaba).

 

Al principio era un poco escéptico ya que comía abundante, incluso llegaba a saciarme antes de acabarme la comida que me tocaba fuese para comer o cenar, y llegué a pensar que no podría bajar peso comiendo así.

Cuál grata fue mi sorpresa cuando a la semana de iniciar el “aprendizaje” ya había perdido 2 kilos!! Y acabábamos de empezar…esto prometía. En 4 meses había llegado a mi objetivo de peso, reduciendo grasa corporal y aumentando masa muscular, y lo mejor de todo, mis niveles de colesterol eran perfectamente normales. Ese día recogí el fruto de un buen trabajo hecho por parte de Marta y claro que sí, el mío personal.

Aunque no siempre se baja peso continuado, aunque no siempre ves el progreso a la semana… con esfuerzo, constancia y sobre todo mentalidad positiva, llegamos donde queremos y conseguimos lo deseado.

Ya han pasado 2 meses más desde mi última visita y sigo con el mismo peso, llevando una alimentación sana y hábitos saludables.

Jorge Pérez Rodriguez

Me llamo Jorge Pérez y soy cliente de Marta Peroy. Antes de navidades, para poder controlar la cantidad de productos navideños (turrones, polvorones, etc…) que suelo consumir, me propuso hacer la técnica de coaching wingwave. Personalmente, de todos los productos que se venden, exclusivamente para navidad, el que mas me hace poder el control es el Turrón de Chocolate Suchard, por ese motivo inicie la sesión con dos tabletas enteras. Me sorprendió que, iniciando la sesión con un plato lleno, acabe dándome cuenta que con un poquito tenía mas que suficiente para poder tener la sensación de satisfacción sin la ansiedad de tener que comer mas. Durante la semana siguiente, las dos tabletas las tuve en la cocina, siempre a la vista, cosa que provocaba verlo todos los días (mientras cocinas, friegas, etc…). Lo curioso es que no tuve la tentación de probarlo, hasta que llego un punto que ni siquiera era consciente que estaba en la cocina.

Tras esta prueba, llegaron las navidades y lo sorprendente es que apenas pique, después de cada comida, los típicos productos navideños que se ponen mientras se hace la sobremesa (un par de polvorones y algún trocito de turrón), es mas, las dos tabletas que tenía en casa las ofrecí al resto de la familia. A dia de hoy, incluso cuando voy a comprar el pan, me han dejado de llamar la atención los productos con chocolate.